Gran baño común
De los dos manantiales que brotan en los baños interiores, el que llena la amplia bañera es de bicarbonato sódico. Es un agua termal natural de manantial a flujo continuo, tan suave que parece acariciar la piel, y su calor perdura largo rato después del baño. Al otro lado de los ventanales se extiende el bosque de hayas, y se pueden contemplar los cambios de las estaciones sin salir del agua. Se dice que esta agua es beneficiosa para cortes, quemaduras y fatiga crónica, y afloja poco a poco el cuerpo cargado tras las caminatas por la montaña. Los baños de hombres y de mujeres tienen la misma estructura, así que en ambos se disfruta de la misma agua.