Caballeros Sauna y baño frío
En el tranquilo gran baño, que recuerda a un manantial en el bosque, te envuelve el intenso calor de la sauna seca. Después de sudar a gusto y sentir el calor en profundidad, pasa enseguida al baño frío que está justo al lado. Su frescor intenso contrae de golpe el cuerpo recalentado, y si te sumerges hasta los hombros, la sensación de frío refrescante despeja también la mente. En ese espacio silencioso, como un bosque, dejarte llevar por la alternancia entre calor y frío relaja poco a poco cuerpo y mente.





