
Cuando los días se suceden monótonos durante demasiado tiempo, uno puede llegar a preguntarse si realmente está vivo o simplemente existiendo. Lo mismo ocurre con el sauna: si siempre vas al mismo lugar de costumbre, acaba convirtiéndose en parte de la rutina y ya no logras sentir esa felicidad ni esa gratitud que antes te despertaba. En momentos así, lo que uno necesita es viajar y experimentar algo fuera de lo ordinario. El viaje comenzó de forma repentina. Mientras daba mi paseo matutino, se me ocurrió la idea: comer algo delicioso en Hakata y hacer una sesión de sauna en Welby Fukuoka. Pocos minutos después, me había dado una ducha y ya estaba al volante, camino a la aventura.
Cuando los días se suceden monótonos durante demasiado tiempo, uno puede llegar a preguntarse si realmente está vivo o simplemente existiendo. Lo mismo ocurre con el sauna: si siempre vas al mismo lugar de costumbre, acaba convirtiéndose en parte de la rutina y ya no logras sentir esa felicidad ni esa gratitud que antes te despertaba. En momentos así, lo que uno necesita es viajar y experimentar algo fuera de lo ordinario. El viaje comenzó de forma repentina. Mientras daba mi paseo matutino, se me ocurrió la idea: comer algo delicioso en Hakata y hacer una sesión de sauna en Welby Fukuoka. Pocos minutos después, me había dado una ducha y ya estaba al volante, camino a la aventura.
Sigue el recorrido por cada visita a instalaciones en orden cronológico.