Cuando vas a un onsen japonés por primera vez, es más útil aprender primero el proceso general que memorizar normas detalladas. Aunque parezca complicado, la idea básica es simple: lavarse el cuerpo y entrar en silencio.
Proceso básico
Primero, desnúdate en el vestuario y entra al área de baño llevando solo una toalla pequeña. Normalmente la toalla grande o de baño se deja en el vestuario. En la zona de baño, no te metas directamente en la bañera; primero haz un enjuague previo o lávate en el área de lavado para prepararte.
Razón del enjuague y del lavado corporal
En un onsen es básico lavarse el cuerpo antes de entrar en la bañera o, al menos, hacerse un enjuague previo. Esto no solo es por higiene, sino para evitar someter al cuerpo a un cambio brusco de temperatura al entrar en agua caliente.
Si dudas, lávate en el área de lavado antes de dirigirte a la bañera y así evitarás errores importantes.
Precauciones en la bañera
Entra con calma, mantén silencio y evita introducir la toalla en el agua. Recoge el cabello largo y procura no sumergirlo. Si sientes que el agua está demasiado caliente, no te fuerces: sal tras poco tiempo y descansa antes de volver a intentarlo.
Tras el baño
Antes de salir del área de baño seca en parte las gotas de tu cuerpo para no mojar el vestuario y mostrar consideración hacia los demás. Después de bañarte, repón líquidos y descansa un poco antes de moverte, te sentirás mejor.
Cinco cosas que los principiantes deben evitar
Al principio evita: entrar en la bañera sin lavarte, frotarte el cuerpo dentro de la bañera, sumergir la toalla en el agua, grabar con dispositivos y hacer ruido en voz alta. Si evitas estas cinco acciones, no tendrás muchos problemas en la mayoría de los establecimientos.
Resumen
Los cuatro pasos que debe recordar un principiante son suficientes: desnudarse, lavarse o enjuagarse, entrar en silencio y secarse antes de salir. Aunque haya pequeñas diferencias entre instalaciones, con estos puntos básicos te sentirás más tranquilo.
Las normas de los onsen japoneses son más una cortesía para usar espacios compartidos de forma agradable que rituales complicados. Al principio, en vez de buscar la perfección, adapta tu comportamiento al entorno y actúa con calma; así es difícil equivocarse gravemente.


