Cómo nacen las aguas termales: proceso subterráneo explicado

Descubre cómo brotan las aguas termales en 3 puntos: agua, calor y vías. Incluye diferencias entre termas volcánicas y no volcánicas y entre manantiales y pozos.

Las aguas termales surgen cuando el agua que se infiltra en el subsuelo se calienta y vuelve a aflorar a la superficie. Aunque puede parecer complejo, resulta más fácil de entender si se piensa en tres elementos básicos: “agua”, “calor” y “vías de paso”.

En este artículo organizamos los principios básicos del surgimiento de las aguas termales, las diferencias entre termas volcánicas y no volcánicas, y las distintas formas en que afloran a la superficie.

Tres condiciones para que broten las aguas termales

Para que aflore una fuente termal se necesita que haya agua en el subsuelo, que exista una fuente de calor que caliente ese agua y que haya una vía por la que el agua pueda regresar a la superficie.

Si falta cualquiera de estas tres condiciones, es menos probable que el agua caliente del subsuelo aflore. En cambio, donde las condiciones se dan simultáneamente, es más fácil que se formen zonas termales.

¿De dónde viene el agua?

El agua que alimenta las aguas termales suele proceder de la lluvia o del deshielo. El agua que se infiltra en el suelo avanza hacia capas profundas y, con el tiempo, pasa a formar parte de las aguas subterráneas.

Japón recibe mucha precipitación y dispone de un aporte relativamente abundante de agua al subsuelo, por lo que cumple una de las condiciones favorables para la existencia de aguas termales.

¿De dónde viene el calor?

Hay dos ideas principales sobre la fuente de calor que calienta el agua subterránea. En regiones cercanas a volcanes, el calor está relacionado con el magma o con gases de origen volcánico, mientras que en zonas sin volcanismo visible el aumento de temperatura se debe a que la temperatura del subsuelo aumenta con la profundidad.

Por ello, las aguas termales japonesas no se deben únicamente a la cercanía de volcanes. Según las condiciones geológicas, las aguas termales pueden formarse incluso en ausencia de actividad volcánica.

¿Por qué son necesarias las vías de paso?

Para que el agua calentada en el subsuelo regrese a la superficie necesita fracturas en las rocas, fallas o zonas de permeabilidad que actúen como canales de ascenso. Sin estas vías, el agua caliente puede quedar retenida y no manifestarse en la superficie.

La razón por la que muchas zonas termales están asociadas a fallas o a áreas de deformación de la corteza es que allí es más probable que se formen estas vías de paso.

Mecanismo de las termas volcánicas

En las termas volcánicas el agua infiltrada se calienta por el magma o por gases volcánicos. Además, es frecuente que se incorporen componentes como azufre, lo que genera olores y colores característicos.

En lugares como Kusatsu o Noboribetsu, los olores a azufre y la turbidez blanca son rasgos notables que se relacionan con este origen volcánico.

Mecanismo de las termas no volcánicas

En las termas no volcánicas el agua se infiltra a grandes profundidades y se calienta por el gradiente térmico del subsuelo. Al ascender, disuelve minerales de las rocas y sale a la superficie como agua termal.

Aunque no presenten olores o colores tan evidentes como las termas volcánicas, muchas fuentes no volcánicas contienen minerales significativos. Que una fuente tenga un aspecto tranquilo no implica que no sea una auténtica agua termal.

Diferencia entre manantiales naturales y pozos perforados

Un manantial natural (o manantial artesiano) aflora por la presión del subsuelo y brota de forma espontánea. Un pozo perforado es una fuente que se obtiene excavando y luego bombeando el agua.

Aunque los manantiales naturales suelen considerarse más valiosos, para quienes viajan lo importante no es solo si la fuente brota por sí misma o se extrae por perforación, sino cómo se utiliza el agua del manantial: si se añade agua, si hay recirculación, el caudal disponible, y otros factores del manejo.

¿Qué es un géiser intermitente?

Un géiser intermitente es una fuente que expulsa agua y vapor a intervalos regulares. Se produce cuando la presión se acumula en el subsuelo y se libera de forma violenta.

Por ser un fenómeno visible y espectacular, suelen atraer la atención, pero no todas las aguas termales afloran así; la mayoría lo hace de forma más tranquila.

¿Mantienen siempre las aguas termales las mismas características?

Al ser fenómenos naturales, las aguas termales pueden cambiar en caudal, temperatura y composición química. El método de explotación, la cantidad de uso y eventos como terremotos o movimientos de la corteza pueden alterarlas.

Por eso no conviene suponer que una fuente termal se mantendrá eternamente inalterada. La gestión y el uso sostenible influyen en su duración y disponibilidad.

Resumen

Las aguas termales brotan cuando el agua infiltrada se calienta en el subsuelo y vuelve a la superficie por medio de fracturas o fallas. El fenómeno puede explicarse por los tres elementos básicos: agua, calor y vías de paso.

En Japón existen tanto termas volcánicas como no volcánicas, y también la distinción entre manantiales naturales y pozos perforados. Conocer estos mecanismos ayuda a entender las diferencias en composición, olor y forma de afloramiento que se observan en las distintas zonas termales.

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