Los volcanes y las aguas termales están profundamente relacionados, pero no todas las aguas termales de Japón se forman únicamente por actividad volcánica. Muchas están vinculadas al vulcanismo y al calor geotérmico, mientras que otras surgen por la circulación del agua en profundidad y por la dinámica de las placas tectónicas.
En este artículo se explican las razones por las que los volcanes favorecen la formación de aguas termales, el trasfondo de por qué hay tantas en Japón y las diferencias entre aguas termales de origen volcánico y no volcánico.
Conclusión principal
Cerca de volcanes es más fácil que el agua subterránea se caliente por el calor profundo, y por eso allí surgen aguas termales con mayor facilidad. Esa es la relación básica entre volcanes y aguas termales.
Sin embargo, no todas las aguas termales de Japón están junto a volcanes. Aunque el vulcanismo es una causa frecuente, la estructura geológica en profundidad y el movimiento de placas también pueden generar fuentes termales aun sin volcanes cercanos.
Por qué hay tantas aguas termales en Japón
El archipiélago japonés está cerca de límites de placas, y la actividad tectónica y volcánica es intensa. Por eso hay muchas zonas con fuentes de calor subterráneo, lo que crea condiciones favorables para que afloren aguas termales.
Además, Japón recibe abundante lluvia y nieve, lo que proporciona gran cantidad de agua que se infiltra en el subsuelo. Esa agua subterránea puede calentarse y volver a emerger en forma de aguas termales.
Razones por las que los volcanes favorecen la aparición de aguas termales
En torno a los volcanes suele existir un gradiente térmico mayor en el subsuelo. Cuando el agua subterránea entra en contacto con esas zonas calientes, se calienta y asciende con mayor facilidad hasta la superficie como agua termal.
También, los gases y minerales de origen volcánico se disuelven en el agua, favoreciendo la aparición de manantiales sulfurosos, ácidos u otros tipos con características marcadas. Por eso en zonas volcánicas las aguas termales a menudo presentan olores y colores distintivos.
Características de las aguas termales de origen volcánico
Las aguas termales volcánicas suelen mostrar olores a azufre, turbidez blanca, acidez marcada y fuentes de alta temperatura, rasgos fáciles de reconocer. Destinos como Kusatsu, Noboribetsu, Hakone o Beppu ilustran bien este tipo de manantiales.
No obstante, que una fuente sea volcánica no implica necesariamente que sus componentes sean más concentrados o superiores en todos los sentidos. Algunas personas pueden encontrar estas aguas demasiado estimulantes o que no les sientan bien en la piel.
Las aguas termales también pueden surgir sin volcanes
En Japón existen manantiales que emergen en lugares donde no se aprecian volcanes cercanos. Esto ocurre porque el agua puede calentarse en zonas profundas del subsuelo o porque el movimiento de placas introduce calor y componentes de origen marino que afectan la composición.
Como suele mencionarse con el ejemplo de Arima Onsen, incluso en áreas donde los volcanes no son evidentes puede haber aguas termales de alta temperatura y con componentes intensos. Es decir, ‘‘hay una fuente termal = hay un volcán muy cerca’’ no siempre es cierto.
Diferencias entre aguas termales volcánicas y no volcánicas
A grandes rasgos, las aguas termales volcánicas tienden a mostrar olores, colores y temperaturas más marcadas, mientras que las no volcánicas suelen dar una impresión más suave. Sin embargo, hay muchas excepciones y no se puede determinar la calidad o el carácter de un manantial únicamente por esta clasificación.
Para un viajero es más práctico fijarse en la composición del agua, su temperatura y el grado de estímulo que produce, más que en si su origen es volcánico o no.
Relación con los componentes del agua
En las zonas volcánicas, gases como el sulfuro de hidrógeno o dióxido de carbono pueden influir en la composición y el olor del agua termal. Por eso la relación entre volcanes y aguas termales no se reduce a ‘‘agua caliente’’: también determina qué tipo de agua emerge.
Saber esto ayuda a entender por qué en áreas volcánicas hay tantas fuentes con olor a azufre o con aguas ácidas.
Errores frecuentes
Hay dos malentendidos habituales:
- Pensar que todas las aguas termales de Japón son de origen volcánico
- Creer que las aguas termales volcánicas son siempre superiores
En realidad hay diversos orígenes y valores distintos; a muchas personas les atraen las aguas termales suaves y no volcánicas.
Resumen
Los volcanes y las aguas termales están ligados porque el calor subterráneo calienta las aguas y altera su composición. Japón tiene muchas aguas termales no solo por el vulcanismo, sino también por la dinámica de placas y la circulación del agua subterránea.
No todas las aguas termales japonesas son volcánicas. Existen destinos con aguas de fuerte carácter junto a volcanes, y otros con aguas suaves en zonas sin volcanes prominentes. Conocer esta diferencia amplía las opciones a la hora de escoger una fuente termal.

