Un tapete de sauna es una pequeña estera que se coloca sobre el banco de la sauna. En algunos establecimientos se usan los tapetes suministrados por el centro, mientras que otros usuarios llevan su propio modelo plegable y fino.
Su función principal es evitar que el sudor entre en contacto directo con el banco y facilitar que tanto uno mismo como otros usuarios se sienten con comodidad. En Japón suele explicarse tanto en términos de higiene como de consideración hacia la siguiente persona.
¿Qué es un tapete de sauna?
El tapete de sauna es una pieza para sentarse hecha de tejido tipo toalla, tela o materiales de acolchado delgado. Suele tener un tamaño suficiente para una persona y se lleva a la sala de la sauna para su uso.
En algunos centros están disponibles en la entrada, y los usuarios toman una unidad por persona. En otros lugares no se suministran, por lo que solo los que llevan el suyo lo usan.
¿Para qué se usan?
La razón principal es reducir el contacto directo del sudor y la humedad con el banco. En instalaciones con muchos usuarios, la simple presencia del tapete mejora considerablemente la comodidad del asiento.
Además, aporta la practicidad de permitir sentarse sin preocuparse en exceso por el sudor de otros. En Japón estos dos aspectos suelen mencionarse juntos.
Diferencias entre los suministrados y los propios
Los tapetes suministrados tienen la ventaja de estar adaptados al funcionamiento del establecimiento. Al ser el centro quien se encarga del lavado y del mantenimiento, resultan la opción más cómoda para los viajeros.
Por otro lado, los tapetes personales son fáciles de usar en cualquier instalación y son más adecuados para quienes usan la sauna con frecuencia o prefieren gestionar su propia higiene.
Uso básico
El uso es sencillo: al entrar a la sauna se coloca en el lugar donde se va a sentar y se se sienta encima. Al salir, se debe llevarse consigo o depositarlo en el lugar indicado por el establecimiento.
En el caso de tapetes compartidos, es importante no confundir los usados con los no usados. Como la gestión varía entre instalaciones, conviene revisar las indicaciones del vestuario antes de usarlos.
¿Qué hacer si lo olvidas?
Si olvidas llevarlo y el centro no lo suministra, a veces puedes improvisar con una toalla que tengas a mano. Sin embargo, una toalla demasiado húmeda puede empeorar la humedad del asiento, así que hay que vigilar su estado.
No es necesario comprar uno de inmediato, pero es conveniente tener uno si empiezas a usar la sauna con frecuencia. No ocupa mucho espacio y es fácil de reutilizar.
Lavado y mantenimiento
Para los tapetes personales, lo básico es secarlos después de usarlos y lavarlos según el material. Dejarlos húmedos puede provocar olores y deterioro.
La facilidad de secado varía según el material, por ejemplo los plegables o los de fieltro. Al comprar, además de la comodidad, conviene valorar lo fácil que sea su mantenimiento.
Errores comunes
No todos los establecimientos requieren necesariamente un tapete de sauna. Algunos funcionan con la premisa de suministrar tapetes, mientras que en otros muchos usuarios no los usan.
Sin embargo, en Japón en ciertas situaciones se interpreta como parte de la etiqueta, por lo que, si dudas, lo más prudente es seguir las indicaciones del establecimiento o la práctica del entorno.
Resumen
El tapete de sauna es una pequeña estera que se coloca sobre el banco de la sauna y que sirve tanto para higiene como para la etiqueta. Hay opciones de usar los proporcionados por el centro o llevar el propio, según lo que exija cada instalación.
Los viajeros y principiantes deberían comprobar primero si el establecimiento los proporciona. Si vas con frecuencia, es práctico llevar un tapete personal.

