Salud y Beneficios

Sauna y pérdida de peso: ¿qué dice el metabolismo?

¿La sauna adelgaza? Lo que se pierde al sudar es casi siempre agua, no grasa. Sauna–metabolismo: qué explica el cambio de peso y cómo usarla como apoyo práctico en la dieta.

Al sudar en la sauna puede parecer que el peso ha bajado. Por eso el término sauna diet se usa con frecuencia. No obstante, gran parte de ese cambio se debe a la pérdida de agua y no equivale a una reducción de grasa.

En este artículo organizamos de forma realista la relación entre sauna y metabolismo y explicamos cómo pensar en su uso para la dieta.

Por qué baja el peso en la sauna

El peso antes y después de la sauna disminuye principalmente porque la sudoración reduce el agua corporal. Como ese cambio se recupera al beber, difícilmente puede considerarse un efecto de adelgazamiento. La sensación de haber adelgazado tras la sauna se debe a que ese movimiento numérico es llamativo.

Lo importante de recordar es que la cantidad de sudor y la pérdida de grasa son cosas distintas.

¿Cómo considerar la relación con el metabolismo?

La sauna requiere energía para regular la temperatura corporal, por lo que el gasto aumenta respecto al reposo. Sin embargo, es difícil interpretar ese aumento directamente como efecto de dieta. No es razonable pensar que con sesiones breves de sauna se reducirá significativamente la grasa corporal.

Lo más prudente decir sobre sauna y metabolismo es que puede ayudar a preparar o recuperar el cuerpo alrededor del ejercicio y a regular ritmos de vida, pero no mucho más.

En qué puede ayudar en la dieta

Si la sauna ayuda a la dieta, suele ser indirecto: mejora la recuperación tras el ejercicio y ofrece una sensación de bienestar que facilita mantener la actividad física y los cambios de hábitos. Es más un apoyo que la pieza central.

Además, instaurar la costumbre de ir a la sauna puede llevar a reducir picoteos nocturnos o mejorar el sueño en algunas personas. Esos cambios en el estilo de vida influyen más a largo plazo en el control del peso.

Qué conviene no exagerar

Conviene evitar afirmaciones fuertes como que la tasa metabólica aumenta drásticamente o que la sauna sola convierte a alguien en una persona que adelgaza fácilmente. El metabolismo depende de músculo, actividad, alimentación, sueño y otros factores, por lo que no tiene sentido atribuirlo solo a la sauna.

En particular, intentar perder grasa exclusivamente con sauna sin cambiar dieta o ejercicio es poco realista.

Precauciones al usar la sauna con fines de dieta

Pasarse horas en la sauna para perder peso es peligroso. Facilita la deshidratación y centrarse solo en el número de la báscula puede perjudicar la salud. Practicas de deshidratación temporal tipo precompetición no son adecuadas para la población general.

Además, a algunas personas la sauna les despierta más apetito, lo que puede inducir a comer en exceso. La respuesta varía entre individuos.

Resumen

Aunque el peso pueda bajar tras la sauna, en gran medida se trata de cambios de agua y no de grasa. La relación entre sauna y metabolismo no es cero, pero considerarla la solución principal para adelgazar es excesivo.

Si se usa la sauna en un plan para perder peso, conviene verla como un complemento que facilita mantener ejercicio, sueño y control alimentario. Es preferible integrarla en la mejora del estilo de vida que intentar forzar la pérdida de grasa a base de sudor.

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