Salud y Beneficios

¿La sauna es buena para la piel? Circulación y sequedad

¿La sauna mejora la piel? Explicamos cómo influyen circulación, sudor y sequedad, con consejos de hidratación, quién debe evitarla y cuidados post-sauna.

Hay personas que sienten que su piel mejora al acudir a la sauna. Es plausible que el cambio en la circulación sanguínea, la sensación de limpieza por el sudor y la mejoría del sueño o del ánimo hagan que la piel parezca distinta. Sin embargo, también hay quienes experimentan sequedad o enrojecimiento, por lo que no se puede afirmar que la sauna tenga efectos embellecedores uniformes para todos.

En este artículo organizamos de forma realista lo que se puede decir sobre la relación entre la sauna y la piel.

Razones por las que puede parecer beneficiosa

Que la piel se vea más luminosa o que el rostro tenga mejor color tras la sauna puede deberse en parte al efecto del calor sobre la circulación. Además, la sensación de haber eliminado grasa y suciedad al sudar puede hacer que algunas personas noten la piel más fresca.

No obstante, conviene recordar que muchas de estas mejoras pueden ser temporales. Es difícil afirmar que la sauna por sí sola cambie de forma significativa la calidad intrínseca de la piel.

Relación con poros y sebo

La sudoración en la sauna altera el estado superficial de la piel, por eso muchas personas notan los poros más despejados. Algunos dejan de percibir la piel tan grasa. Sin embargo, es mejor evitar asegurar cambios definitivos como "poros más tensos" o "menos acné".

La condición de la piel está influida por múltiples factores como la limpieza facial, el sueño, la dieta y el equilibrio hormonal.

Lo más importante: prevenir la sequedad

La principal precaución respecto a la piel en la sauna es la sequedad. En ambientes muy calientes la piel tiende a perder humedad con facilidad, y si no se hidrata tras la sesión pueden aparecer tirantez o picores. Si la piel recibe el cuidado adecuado después de la sauna, el efecto sobre la piel puede ser muy distinto al que se obtendría sin hidratación.

En especial, quienes tienen piel seca no deben asumir que la sauna será una rutina que mejore su piel. Antes de buscar el confort, conviene comprobar si la piel tolera la exposición al calor.

El baño de agua fría no es imprescindible para la piel

Al entrar en un baño de agua fría tras la sauna, algunas personas sienten que la piel se reafirma. Sin embargo, no es algo obligatorio por motivos dermatológicos. La estimulación por agua fría puede provocar enrojecimiento en personas sensibles, por lo que no es necesario forzarse a usarlo con el único fin de mejorar la piel.

Es más sencillo y sostenible priorizar lo que resulte agradable en conjunto en lugar de forzarse por motivos estéticos.

Estados de la piel que no toleran la sauna

Quienes presentan tendencia al enrojecimiento, piel muy seca o reacciones cutáneas al estímulo pueden empeorar con la sauna. Si la piel está irritada, entrar en ambientes muy calientes puede resultar incómodo, por lo que en días en que la piel no esté bien conviene evitarlo.

Si se utiliza la sauna pensando en la piel, es preferible que no esté demasiado caliente, que las sesiones no sean excesivamente largas y que siempre se aplique hidratación al terminar.

Resumen

La sauna puede mejorar la apariencia de la piel por sus efectos sobre la circulación, la sudoración y el estado anímico. No obstante, no es sencillo sostener que produce un "efecto belleza" universal. Hay aspectos positivos, pero también riesgos de sequedad e irritación.

Si se quiere usar la sauna para la piel, lo recomendable es limitar la duración, asegurar una hidratación adecuada después y no forzar la práctica cuando la piel no lo tolere. Incorporarla de forma gradual y observando la reacción personal es la base para saber si resulta beneficiosa.

Revista premium

Los mejores onsen y sauna de Japón que debes visitar

Seleccionados por un experto que visita instalaciones de onsen y sauna todos los días y ha explorado más de 300 lugares — solo lo verdaderamente excepcional.

Más información