
Ha llegado el momento de viajar de nuevo. Después de que el mes pasado Miifuneyama Rakuen Hotel Rakan no Yu me dejara completamente sin fuerzas, estuve un tiempo sufriendo el síndrome del burnout. Fue una experiencia tan intensa que pensé que no necesitaría viajar por un buen tiempo, y había decidido no moverme hasta que la motivación surgiera de nuevo desde mi interior. Sin embargo, el hecho de que esté escribiendo este relato significa que finalmente ha llegado el momento de actuar. Durante el tiempo de descanso, investigué a fondo las instalaciones de todo Japón y elaboré una lista de los lugares que quería visitar. Gracias a eso, descubrí varias instalaciones maravillosas que hasta entonces desconocía. A veces es importante detenerse un momento y prepararse para la siguiente etapa. En esta ocasión, os traigo un viaje por Kioto y Osaka.
Sigue el recorrido por cada visita a instalaciones en orden cronológico.

Ha llegado el momento de viajar de nuevo. Después de que el mes pasado Miifuneyama Rakuen Hotel Rakan no Yu me dejara completamente sin fuerzas, estuve un tiempo sufriendo el síndrome del burnout. Fue una experiencia tan intensa que pensé que no necesitaría viajar por un buen tiempo, y había decidido no moverme hasta que la motivación surgiera de nuevo desde mi interior. Sin embargo, el hecho de que esté escribiendo este relato significa que finalmente ha llegado el momento de actuar. Durante el tiempo de descanso, investigué a fondo las instalaciones de todo Japón y elaboré una lista de los lugares que quería visitar. Gracias a eso, descubrí varias instalaciones maravillosas que hasta entonces desconocía. A veces es importante detenerse un momento y prepararse para la siguiente etapa. En esta ocasión, os traigo un viaje por Kioto y Osaka.
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